El problema habitual
Muchas gestorías enumeran servicios, pero no explican para quién son, qué documentación necesita el cliente, qué plazo esperar ni qué ocurre después del primer contacto.
Una guía para transformar la web de una gestoría o asesoría en un canal que explique servicios, genere confianza y facilite contactos cualificados.
Muchas gestorías enumeran servicios, pero no explican para quién son, qué documentación necesita el cliente, qué plazo esperar ni qué ocurre después del primer contacto.
Fiscalidad, laboral, contabilidad, autónomos, sociedades, subvenciones y asesoría para pymes pueden tener páginas separadas si existe servicio real y capacidad de atenderlo.
Un formulario bien diseñado puede clasificar el tipo de consulta, avisar al responsable, pedir documentos iniciales y evitar cadenas de correos sin contexto.
Fiscal, laboral, contable, mercantil o trámites concretos no deberían aparecer como una lista indiferenciada. Cada servicio necesita destinatario, alcance, documentación inicial y una llamada a la acción coherente.
La persona que pide información comercial no debería utilizar sin explicación el mismo canal destinado a clientes que entregan documentos. Separar ambos recorridos mejora la seguridad, reduce confusiones y permite solicitar solo lo necesario en cada fase.
La web puede explicar servicios, recopilar datos iniciales y asignar una consulta. El asesor competente conserva la valoración profesional, confirma el encargo y decide qué documentación procede pedir por el canal autorizado.
Revisamos tu web, tus canales de contacto y tus procesos para proponer una acción concreta: mejorar captación, automatizar seguimiento o reducir tareas repetitivas.